Melisa, la planta de las abejas

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Durante el mes de marzo son muchas las especies medicinales silvestres que empiezan a brotar y florecer a lo largo de las rutas de montaña, en los descampados a las afueras de las urbanizaciones e incluso en los jardines. La violeta, la caléndula, la capuchina, el diente de león, el espino blanco, el llantén, la borraja, el cantueso o el ajo silvestre son solo algunos ejemplos.

Entre todas, esta vez quiero hablarte de la planta de melisa (Melissa officinalis) porque se puede identificar sin muchos problemas y se puede utilizar de muchas maneras. Además, su color vivo y gusto fresco me parecen perfectas ahora que se acerca la primavera.

Descripción

La melisa es una planta silvestre perenne originaria del área mediterránea, cuyo cultivo se ha extendido hasta la regiones centrales con clima templado.

En España es fácil encontrarla en zonas rurales, crece en lugares reparados y prefiere la sombra. No es complicado identificarla ya que sus hojas de un color verde intenso y dentadas desprenden un inconfundible olor a limón cuando se machacan.

Las hojas de toronjil (Melissa officinalis) son de color verde brillante y dentadas

Algunos detalles históricos

Su nombre, que en griego significa abeja melífera, se debe a la capacidad de sus flores de atraer las abejas. En temporada de floración sus pequeñas flores de color blanco rosado son ricas en néctar y perfumadas.

Las propiedades medicinales de la melisa se conocen desde tiempos muy antiguos. Ya Avicena en el siglo XI relataba sus beneficios para el corazón. Los monjes Carmelitas Descalzos la utilizaban en la preparación del Agua del Carmen, remedio natural para calmar los nervios, cuya receta es aún muy popular hoy en día.

Componentes y propiedades de la melisa planta medicinal

La droga consiste en las hojas desecadas de la planta recolectadas antes de la floración (periodo de máxima concentración de componentes activos). Entre sus principios activos se destaca la presencia de aceites esenciales, flavonoides y triterpenos.

Los extractos de melisa y la infusión de las hojas tienen efecto relajante, actuando como calmante en casos de estrés mental, y digestivo. Se aconseja su uso para combatir los síntomas de la distensión abdominal, como flatulencia, retortijones e hinchazón.

Cómo usar esta planta

En el mes de marzo y a principio de abril puedes recolectar las hojas y secarlas para poder aprovechar sus propiedades durante el resto del año. La infusión se prepara con 1-2 cucharaditas de hojas secas por cada taza. Después de verter el agua caliente se deja reposar tapada durante 10 minutos antes de filtrar. Se puede tomar hasta tres veces al día.

Consulta aquí las indicaciones para una infusión perfecta.

Al ser una planta con efecto tranquilizante que favorece el sueño es oportuno tomarla cuando sepas que podrás descansar, evitando tomarla antes de efectuar trabajos que impliquen concentración como conducir.

Si te gusta cultivar plantas aromáticas y medicinales y tienes un pequeño huerto en casa, añadir la melisa puede ser muy gratificante. Sus hojas de color verde brillante, su olor y sus propiedades te permitirán añadir un toque especial en tus platos y decorar tu casa de forma natural.

Al ser muy digestiva, la hoja de melisa es perfecta para las ensaladas. Si la recolectas en el campo, recuerda seguir los consejos para una recolección consciente, segura y sostenible.

¿Conoces alguna receta o uso tradicional de la melisa? Te invito a compartir tus conocimientos y experiencias.

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